¿Para qué sirve un ‘concierge’, un restaurador o un ‘coach’ de nutrición en un hotel?
La ambición de los alojamientos de lujo por ofrecer un servicio a la carta a sus huéspedes y de que estos se vayan queriendo volver explica la aparición de nuevos perfiles. Como muestra, estos seis establecimientos españoles
Los hoteles modernos buscan dejar una impresión duradera en sus huéspedes, ofreciendo experiencias personalizadas y privadas que no pueden ser replicadas fácilmente. Para lograrlo, recogen historias personales y deseos de los huéspedes, diseñando una experiencia única que requiere especialización en ciertos aspectos, como nutrición, alergias e intolerancias, restauración de arte y restauradores de arte. Estos nuevos perfiles, que antes no existían en los alojamientos, brindan un valor de alta calidad a los clientes.
En el caso de NH Collection Ibiza, un concierge local conocedor de la isla y responsable de diseñar planes diurnos para clientes interesados en actividades de salud y deporte, ha sido contratado. Juan A. Meneghello, este concierge, se encarga de proporcionar información valiosa sobre la isla, desde playas secretas hasta rutas para correr cerca del mar, y de ofrecer conocimientos sobre relaciones públicas de las mejores discotecas.
Por otro lado, el NH Collection Anantara Villa Padierna cuenta con un director que aceptó el puesto sabiendo que se requeriría tener a una restauradora de arte contratada a tiempo completo. Esta restauradora es responsable de cuidar una colección de 1.200 obras de arte y de un imponente anfiteatro romano, así como de restaurar cualquier pieza que requiera atención.
En una finca hotelera de Loja, conocida como Finca La Bobadilla, una restauradora de arte también es contratada para cuidar y restaurar una colección de 2.000 olivos milenarios. Además, en el hotel Hacienda del Mar se cuenta con un equipo experto en nutrición y restricciones alimentarias para atender a clientes con intolerancias y alergias.
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